Las tres claves del eco-diseño minimalista

Soy minimalista y consumidora responsable. “Eco-guay” lo llaman mis amigos. Como minimalista prefiero la calidad sobre la cantidad. Como consumidora responsable me interesa de que los productos que consumo sean lo más sostenibles posible. Entiendo mis compras como votos: quiero fomentar los productos éticos y no dar apoyo a los productos cuyo proceso de producción beneficia tan solo a los dueños de la fábrica.

La sostenibilidad de un producto es tan solo un aspecto. Para que los productos justos o ecológicos sean una alternativa real, tienen que ser también útiles y bonitos. Así que de ahora en adelante me refiero a esta combinación como el eco-diseño minimalista: un diseño basado en la sostenibilidad hecho para consumidores exigentes.

Nadie necesita otro atrapa-polvos: ¿Qué problema resuelve tu diseño?

Un buen diseño resuelve algún problema o facilita alguna tarea. Para que el diseño seas una solución, el primer paso es definir el problema. Este problema se puede definir a nivel teórico. Pero los mejores diseños suelen ser el resultado de un problema vivido intensamente. Si tu diseño resuelve algún problema real, quizás un problema tuyo real, es probable que haya mucha más gente que necesite justamente esta solución.

Colores, formas, estructuras: la mágia de la belleza

La época en que se podía vender lo feo por ser ecológico se ha acabado. El eco-diseño también requiere belleza al igual que cualquier producto que quiera triunfar en el mercado. Esto no significa que tengas que decidirte por un diseño para siempre. Los modelos con diferentes formas y texturas te ofrecen la oportunidad de investigar el mercado a pequeña escala para ver qué funciona bien y qué no funciona.

¿Qué es más importante: las personas o el medio ambiente?

La sostenibilidad consiste en algo más que lo ecológico. Se refiere a los materiales utilizados, y también al proceso de producción. ¿Hasta qué punto es sostenible un vestido de algodón ecológico fabricado bajo condiciones deplorables en Bangladesh?

No siempre podrás tener en cuenta todos los aspectos de la sostenibilidad y de la justicia social. Como diseñador/a tu influencia sobre el proceso de producción puede ser muy limitado. En cambio sí que puedes hacer recomendaciones, reconociendo las áreas para posibles mejoras. Solo podemos cambiar lo que conocemos.

Un ejemplo práctico de eco-diseño minimalista: la eCoberta

ecoberta en 3 pasos

La eCoberta es mi primer diseño propio. No me considero una diseñadora (más bien una incubadora de ideas), así que trabajé con personas más especializadas en lo que es el diseño de productos. Incluimos las tres características del eco-diseño minimalista desde el primer momento:

Lo práctico: La eCoberta es una funda que une el iPad al teclado inalámbrico. Protege los dos artilugios durante el transporte en mi bolsa y me permite utilizar el conjunto en cualquier café sin miedo de que alguien me arranque el iPad mientras mis manos están en el teclado. Y si yo he tenido este problema, seguro que le pasa lo mismo a otras personas.

Lo estético: Asesorada por mis compañeros de diseño hemos seleccionado tres modelos para esta primera temporada. Hay un modelo más divertido (Barbie), un modelo más sobrio (Sáhara) y un modelo más tradicional (Pino). Así cada uno puede escoger el que más le gusta. O esperar a la próxima temporada.

Lo sostenible: Mi sueño hubiera sido hacer la eCoberta tan solo en algodón orgánico. Por motivos presupuestarios todavía no ha sido posible, así que ahora trabajamos en la mayor parte con telas de exceso de otras empresas. Es una tarea pendiente que trabajaré más adelante.

Mientras, estoy muy orgullosa del impacto social de la eCoberta. La producción se lleva a cabo íntegramente en un taller de reinserción social en el Raval de Barcelona. Ver el orgullo de los asistentes en trabajar en un producto tan complicado como la eCoberta me llena de ilusión.

Es posible diseñar y producir con un impacto positivo en la sociedad.