Ray Avery: El Hombre que devolvió la vista a 18 millones de personas

La historia del genial Ray Avery cuenta cómo este emprendedor en serie consiguió triunfar sobre una infancia realmente dura para conseguir grandes éxitos, consiguiendo hitos de diseño para el tercer mundo e impactando millones de vidas.

Ray nació en inglaterra en 1947 en plena prorroga de la segunda guerra mundial. Su infancia temprana estuvo marcada por unos padres que nunca le quisieron, llegando incluso a intentar venderlo. Aun así se dejó entrever desde muy temprano su gran inquietud científica, que se manifestó a través del arsenal de explosivos que consiguió crear y los “ensayos” destructivos a la propiedad ajena de este niño de siete años.


Su iniciativa, curiosidad y habilidades experimentadores; junto con el abandono por parte de sus padres le hicieron prácticamente autosuficiente a una edad muy temprana. Las constantes palizas que recibió cuando estaba en casa terminaron cuando su madre le dió tal de palos en la cabeza que terminó inconsciente en el hospital. 

Tras esto, sus padres perdieron la custodia y entró al sistema de orfanatos inglés de la posguerra. Allí sufrió abusos de todas las clases, y su unico amigo de la infancia se suicidó. 

Al día siguiente se fugó por última vez con 13 años, y vivió debajo de un puente durante ocho meses.
Sobre esta época, escribió: 

<<Podía escoger si ir a la escuela o no. Podía vivir debajo del puente e ir a la escuela, pero no pensé que aprendería gran cosa que necesitaba saber. En vez de eso, como dijo Noel Coward: con catorce años dejé la escuela y comenzó mi educación>>

Y vaya si aprendió… su hambre de conocimiento le llevó eventualmente a sacarse la licienciatura en química y bioquímica, aunque aprendió primero a aplicarlo y después la teoría.

Todo ese tiempo se desarollaba su carácter de emprendedor en serie. Empezó alquilando bicicletas, y después vendiendo huevos al lado de la carretera. Poco a poco sus empresas se estructuraban más: con catorce años llevaba un negocio que proveía de patatas peladas a los restantes locales y comenzó otro de paisajismo. En todo lo que hacía aplicaba las habilidades científicas y artísticas que desarrollaba con gran pasión.

En los próximos años trabajó como analista químico, mientras manejaba diferentes iniciativas. Con 24 años había llegado a ser el personaje de éxito que quiso: cientifico y empresario respetado, triunfaba con las mujeres y conducía un deportivo rojo y una moto. Hasta que un accidente con la moto le mandó para el hospital, dónde se encontraron con sorpresa sus cuatro novias.

Cuando mejoró, decidió cambiar de aires: vendió todo y se embarcó en un viaje por el mundo. Finalmente acabó en Nueva Zelanda, dónde volvió a sus actividades emprendedoras que compaginaba con el mundo académico.

Comenzó a trabajar para Graeme Douglas, en una iniciativa para fabricar medicamentos genéricos. A pesar de que las multinacionales farmaceuticas intentaron pararlos en todo momento, al final crearon una gran marca de genéricos que colapsó los precios de muchos medicamentos.

<<No tiene sentido crear algo igual que lo que otros ya hacen, incluso si lo haces más barato. Mejor hazlo de mayor calidad>>

Llegó a cobrar 1000$ por hora de consultoría y creó el grupo Kaizen, que se dedicaba a crear fabricas farmaceuticas de primera clase por todo el mundo. Pero entonces se encontró con Fred Hollows, al que le quedaba poco de vida en ese momento.

<<Kaizen significa “Constante” en japonés, y se refiere a la filosofía de la mejora constante en la vida. Era un nombre ideal porque simbolizaba lo que intentaba hacer: mejorar de manera constante como ser humano>>


Fred dirigía una fundación que se dedica a devolverle la vista a víctimas de cataratas. Consiste en una simple operación que implanta una lente intraocular en el paciente, y Fred quería que se montara una fábrica para fabricar las lentes a precios asequibles para el tercer mundo.

Cirugía para insertar una lente intraocular a una víctima de cataratas
La pega era que la fábrica debía estar en Eritrea, que acababa de salir de una larga guerra y estaba destrozado como país. Pero Ray le prometió llevar a cabo la tarea, que comparó con “comerse al elefante más grande del mundo”. 

Al final lo consiguió a pesar de la guerra y la absoluta falta de recursos. Incluso conseguir cableado eléctrico era imposible, y los clavos en ese país se fabricaban a mano. El mérito es aun mayor debido a que la fabrica se hizo siguiendo los más estrictos estándares internacionales, y las lentes se hacen con la tecnología más precisa e innovadora.

<<nunca, en ninguna disciplina, hay que aceptar la mierda de tecnología que se denomina “del tercer mundo”>>


Tras crear varias fábricas más en Nepal, Ray fundó la agencia de ayuda al desarrollo Medicine Mondiale. Esta agencia desarrolla productos médicos de máxima calidad y bajo coste para el tercer mundo. También tiene una segunda función: analizar la efectividad de las iniciativas de los grandes organismos y ONG´s de ayuda internacional. Cuando encuentran un problema, lo publican en revistas científicas. Se refiere a programas millonarias de organismos como UNICEF o políticas de la OMS que matan a millones implementando medidas contraproducentes.

un diseño para salvar vidas de Medicine Mondiale

<<No me impresionan las grandes operaciones de ayuda humanitaria. Los he visto hacer un daño enorme con intervenciones mal planificadas, y actuar con poco respeto por la gente a la que se supone ayudan>>

<<Cuando desarrollamos nuestros productos tomemos un punto de vista antropológico y observamos a la gente para ver lo que realmente necesitan. Muchos inventores comienzan diciendo “¿cómo podemos hacer una tecnología y hacerlo sexy, y venderselo a alguin?” Eso no te consgue un incubador, te consigue una Xbox.>>

Bibliografía- Ray Avery, Rebel with a cause, Random House, Auckland 2010

Escándalo de UNICEF en india. El tribunal supremo más tarde falló contra UNICEF por administrar dosis letales de vitamina A a niños. 
imágenes:

Cirugía de cataratas: Hypergene

2 Comments

on “Ray Avery: El Hombre que devolvió la vista a 18 millones de personas
2 Comments on “Ray Avery: El Hombre que devolvió la vista a 18 millones de personas

Comments are closed.