Crisis y diseño…





La primera huelga general española de muuucho tiempo me ha inspirado para escribir esta breve reseña, por si alguno de mis amigos españoles se aburren durante la jornada.

Las crisis, la crisis financiera y en particular la crisis económica española tienen su origen en políticas y diseños de sistemas insostenibles. No hay nada menos sostenible que una burbuja

Hay otras burbujas que se están alimentando al igual que se alimentó la burbuja especulativa de la construcción española. Ayer mismo me llegó la noticia de que china ha empezado a prohibir las exportaciones de ciertos materiales preciosos valiosos para la industria, de hecho algunos analistas predicen que la escasez de ciertos materiales puede dar lugar a guerras futuras. La reacción más común ante la escasez es aumentar la presión: la presión política, la presión sobre espacios naturales, etc… todo con tal de mantener un precio moderado.

Pero ya sabemos lo que ocurre cuando aumentamos la presión en una burbuja… acaba explotando; y suele ser un acontecimiento doloroso y sucio.

No todo es malo cuando explota la burbuja. Aparte de que invita a la reflexión acerca de lo sostenibles que son nuestros sistemas, queda material esparcido y un desorden general. Las discontinuidades de las crisis crean numerosas oportunidades para quienes sepan ofrecer soluciones sostenibles. Cuando las cosas se han hecho mal es cuando se empieza a apreciar lo que significa ser sostenible.

Las crisis ambientales y de materiales que se nos acercan ofrecen oportunidades no solo para quienes sepan mejorar la eficiencia en los recursos, la verdadera oportunidad es para quienes re-definan el estándar para hacer un uso más eco-efectivo de los recursos.

Esto sería, por ejemplo, cerrar el ciclo de un producto que habitualmente sea “de la cuna a la tumba” o usar materiales no tóxicos en vez de tóxicos. También lo sería  un sistema innovador para realizar una determinada función que no necesita de materiales o productos habituales. Un buen ejemplo en la arquitectura son los edificios que con solamente un diseño inteligente consiguen adecuar el clima sin necesitar sistemas de aire acondicionado o similar.